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12/6/12

No a la españolización e idiotización del Pueblo Andaluz a través del fútbol

No a la españolización e idiotización del Pueblo Andaluz a través del fútbol 

por Nación Andaluza
Este partido, nuestro partido, el de los trabajadores andaluces contra los capitalistas, lo estamos perdiendo por goleada.


¡Que no te metan un gol, que no te engañen! 
 
No a la españolización e idiotización del Pueblo Andaluz a través del fútbol
 
Desde Nación Andaluza queremos denunciar este nuevo engaño a los trabajadores andaluces llamado Eurocopa. Otro circo al más puro estilo romano que quiere desviar nuestra atención de lo que realmente nos importa: EL TRABAJO, LA VIVIENDA, LAS CONDICIONES LABORALES, NUESTRO ENTORNO…
Lo que le importa de verdad a la mayoría del pueblo trabajador andaluz, aunque quiera mirar hacia otro lado mientras es sacrificado, es tener un trabajo estable, una vivienda digna, y no que Sergio Ramos robe muchos balones, Iniesta dé muy buenos pases o Casillas sea un buen portero. Nada de “deportividad” se esconde tras la promoción de la llamada “selección española”.
Tanto la Eurocopa, como el mundial, la liga, la Europa league, la Champions League y el deporte en general, no solo fútbol, es utilizado por los Estados, por los culpables de esta crisis, como escaparate de una vida tranquila, feliz y sin preocupaciones. En centenares de pueblos se están instalando hoy pantallas gigantes para idiotizar al pueblo mientras ayer mismo el estado español pidió un préstamo récord para el Capital financiero que vamos a tardar en pagar generaciones y generaciones de trabajadores. El fútbol en sí mismo es solo un deporte, pero lo utilizan como método de distracción de las masas al dirigir su atención a eventos inocuos, frívolos y meramente propagandísticos, mientras se oculta públicamente lo que están haciendo con el dinero, la tierra y el futuro de los andaluces.
No podemos apoyar a una selección que no nos representa como andaluces, sino que simboliza al estado que nos sojuzga y nos obliga a ser dependientes. En una Andalucía donde no se nos ha reconocido como realidad nacional, exigimos la participación de selecciones deportivas andaluzas en competiciones internacionales de una vez por todas, pudiendo llevar los colores de su patria andaluza. Deseamos lo mejor para los deportistas andaluces, pero bajo nuestra bandera: la blanca y verde.
Deseamos que NO gane España, porque nos oponemos a ver cómo siguen queriendo engañar a nuestro pueblo con pan y circo mientras se desangra en el paro, los desahucios y el hambre. Nos oponemos a que gane España porque como andaluces no nos representa ni su bandera ni sus colores, pues están manchados históricamente de sangre andaluza. Porque su bandera representa nuestra falta de libertad, nuestra dependencia, nuestra miseria. Rechazamos este modelo de deporte-espectáculo que encumbra a los deportistas de élite mientras los recortes sociales están recuciendo las posibilidades de practicar deporte de base del Pueblo Trabajador.
Organizaciones de trabajadores, políticas, culturales, sindicales, hinchas y ultras del fútbol de los distintos pueblos (Andalucía, Castilla, Cataluña, Euskal Herria, Canarias…) debemos unirnos para decir NO a esta nueva pantomima disfrazada de deporte, NO al engaño; NO a desviar la atención de los verdaderos problemas de nuestro pueblo.
Más de 1,3 millones de andaluces/zas en paro son muchos para perder el tiempo con farandulerías. Este partido, nuestro partido, el de los trabajadores andaluces contra los capitalistas, lo estamos perdiendo por goleada. Es la hora de reaccionar. De nosotros depende que no sea así, unidos como el gran pueblo, el gran país andaluz que somos, aportando cada uno su granito de arena.
www.nacionandaluza.info

NUESTRO ÚNICO IMPERATIVO: LA LIBERACIÓN DE ANDALUCÍA

NUESTRO ÚNICO IMPERATIVO: LA LIBERACIÓN DE ANDALUCÍA
Declaración de la Mesa Andaluza de la Izquierda Soberanista (MAIS) ante la situación actual de Andalucía y los brutales recortes de PSOE-IU “por imperativo legal”

Una vez pasadas las elecciones al Parlamento andaluz y formado ya un Gobierno de coalición entre el PSOE-A e IU-LV-CA, desde la MAIS queremos trasladar al conjunto del Pueblo Trabajador Andaluz las siguientes consideraciones:
  • Que el Gobierno de coalición que se ha puesto al frente de la Junta de Andalucía será incapaz de resolver los graves problemas laborales, sociales y políticos que afectan a Andalucía como país oprimido y dependiente. Es más, ni siquiera tendrá capacidad alguna para hacer menos duros los graves recortes que contra nuestros derechos más básicos (sanidad, educación, etc.) se están produciendo y se producirán en el futuro.
  • Denunciamos a un Gobierno que se dice “progresista y de izquierdas”, pero que no ha tenido ningún problema en aceptar sin rechistar, sumisamente, las imposiciones del Gobierno conservador del PP español, cuya hoja de ruta fue de hecho establecida por el anterior gobierno liberal del PSOE, con su modificación exprés de la Constitución Española. La aceptación que tanto Griñán como Valderas han hecho del objetivo de déficit público impuesto por Madrid tendrá duras y terribles consecuencias para el Pueblo Trabajador Andaluz, lo que ya empieza a vislumbrarse con el recorte presupuestario de los 3.500 millones, que se ensaña tan injustamente con los empleados públicos y, en especial, con su fracción más precaria: los interinos.
  • Denunciamos muy especialmente a Izquierda Unida en Andalucía (IU-LV-CA), que pretende eludir responsabilidades en los ataques y recortes escudándose en que vienen impuestos desde Madrid o que los acatan por “imperativo legal”, de igual modo que desde Madrid se escudan en que vienen impuestos desde Bruselas, y desde Bruselas en que vienen impuestos “por los mercados”. Desde nuestro punto de vista, la izquierda no está para aceptar, acatar o gestionar los recortes, sino para combatirlos enérgicamente, por las vías que sean necesarias. La izquierda no debe estar para “gestionar en sentido progresista” las miserias del capitalismo y del régimen político de la oligarquía imperialista española, sino para contrarrestarlas y luchar por la justicia social a través de un poder obrero y popular andaluz.

  • Que, una vez más, se pone de manifiesto el engaño y el fracaso del régimen autonómico andaluz nacido de la Constitución española de 1978. Votemos lo que votemos, no tenemos autonomía para resistir a las imposiciones de Madrid. Es más, las instituciones andaluzas no tienen capacidad alguna para decidir autónomamente absolutamente nada que sea relevante. Bajo este régimen autonómico, el Pueblo Trabajador Andaluz está atado de pies y manos. Mientras  no tengamos más perspectivas que acatar, aunque sea por “imperativo legal”, las imposiciones del gran capital y de sus instituciones en Madrid, Bruselas o Washington el futuro no nos pertenecerá, perpetuándose la situación de Andalucía como una nación oprimida, dependiente y subdesarrollada, periférica y víctima del neocolonialismo económico más salvaje.
  • El Pueblo Trabajador Andaluz no se puede dejar arrastrar por más engaños. Seguramente el partido que, dentro del teatro bipartidista, hace el papel de la derecha españolista más reaccionaria, el PP, atacará con rabia al Gobierno de coalición del PSOE e IU, pondrá todo su poder mediático a funcionar con ese objetivo, insultando, tal como nos tienen acostumbrados, a Andalucía, a los andaluces y andaluzas, siempre que puedan. Pero, insistimos, no nos podemos dejar llevar por falsas polémicas, ni por todos esos fuegos artificiales dirigidos a tenernos distraídos y a que el Pueblo Trabajador Andaluz no vaya a la esencia de los problemas y no piense en sus soluciones. No nos podemos dejar embaucar tampoco por las cantinelas del supuesto Gobierno “progresista” andaluz ni por sus excusas. Si de verdad están contra los recortes lo tienen muy fácil: que ejerzan la insumisión institucional hasta sus últimas consecuencias, que no los apliquen, que no acepten las imposiciones contra la clase obrera y los sectores populares andaluces, y que desobedezcan los dictados de los grandes capitalistas. O con el Pueblo Trabajador Andaluz o contra él, no hay más opciones ni terceras vías.
  • A pesar de que se quiera echar la culpa de todos los males al gobierno español del PP, es el gobierno títere del PSOE en Andalucía el principal responsable de numerosos ataques contra Andalucía. Un gran ejemplo lo encontramos en Somonte, finca perteneciente a la Junta de Andalucía, al igual que otras que en su conjunto suman más de 20.000 hectáreas, donde el gobierno del PSOE, y ahora también de IU, está intentando la privatización de dichas tierras públicas, desalojando y enjuiciando a los jornaleros que allí resisten, en vez de dejarla para provecho de los y las trabajadoras que están en paro en nuestro país.
Una vez hechas estas consideraciones previas, desde la MAIS nos reafirmamos en que nuestro único imperativo es luchar por la liberación nacional y social de Andalucía.
Como consecuencia, declaramos:
  • Que es necesaria la ruptura en Andalucía con el actual régimen monárquico español de las autonomías nacido de la Constitución española de 1978. La clase obrera y los sectores populares andaluces han de comprender que sus problemas más inmediatos: paro, recortes de derechos sociales y laborales, marginación, pobreza, etc., no pueden tener solución dentro de actual marco legal español, un marco esencialmente antidemocrático hecho a la medida de la gran oligarquía imperialista española. Igualmente, se hace necesario romper hoy más que nunca con las instituciones internacionales al servicio de los imperialistas, principalmente la Unión Europea y la OTAN.
  • Que Andalucía solo puede tener un futuro de dignidad y justicia si lucha por su soberanía nacional y popular, es decir, por poseer unas instituciones libres y soberanas puestas al exclusivo servicio del Pueblo Trabajador Andaluz. Jamás podremos resolver nuestros problemas más inmediatos sin poder político, sin soberanía, y sin que esas instituciones sean auténticamente democráticas y populares, controladas por el mismo Pueblo Trabajador Andaluz organizado. Sin soberanía nacional y popular nunca podremos disponer de nuestros recursos, es decir, de lo más básico: la tierra, el aire o el mar, recursos que han de servir al pueblo que los trabaja.
  • Que dentro del capitalismo la clase obrera y los sectores populares andaluces no tenemos salida ni soluciones. Que continuar con este modelo de producción es perpetuar la situación de Andalucía como una nación oprimida y dependiente, y la explotación del Pueblo Trabajador Andaluz hasta el infinito. Que el “Estado del bienestar”, tan defendido por la izquierda light y progre, sólo fue posible sobre la base de la explotación del Tercer Mundo, y como concesión preventiva del imperialismo ante la amenaza de la expansión de sociedades socialistas como la URSS. Que solo la asunción del poder por parte de nuestro pueblo, la organización de la vida económica, social, política y cultural por parte del propio Pueblo Trabajador Andaluz, con el fin de construir una sociedad socialista, puede garantizarnos un futuro de dignidad y justicia.

Por tanto, anunciamos:
  • Que nos reafirmamos en nuestro proyecto de liberación. De trabajar por lograr un Pueblo Trabajador Andaluz dueño de sí y de su tierra, metas inalcanzables sin acabar con este régimen continuista impuesto y el establecimiento de otro marco político plenamente democrático y propio, a través de la constitución de una República Andaluza. Por ello pretendemos luchar más decididamente que nunca por la ruptura democrática, la soberanía nacional y popular andaluza, contra el imperialismo, el capitalismo y el patriarcado.
  •  Que las organizaciones que conformamos la MAIS hemos decidido dar un paso más allá en lo político y en lo organizativo. Hoy más que nunca, nuestro pueblo nos exige altura de miras y supeditar intereses propios a los generales, sabiendo que puede contar con un instrumento político que no tendrá más imperativos que la liberación de Andalucía, por las vías que sean necesarias, incluyendo la resistencia contra una legalidad que, a pesar del imperativo, nosotros no acatamos. En consecuencia, nos proponemos iniciar un proceso de convergencia que culmine en la próxima formación de un frente que sea expresión específica, unitaria y organizada de la izquierda soberanista.

¡VIVA ANDALUCÍA LIBRE Y SOCIALISTA!

MESA ANDALUZA DE LA IZQUIERDA SOBERANISTA (MAIS)
Andalucía Comunista, Jaleo!!! - juventud independentista andaluza, JIRA - Juventud Independentista Revolucionaria Andaluza, Nación Andaluza, Red Roja Andaluza, e Independientes.

Contra los recortes del gobierno andaluz

Unos 300 empleados públicos se concentraron a las puertas del Edificio Torretriana, a las 10.30 del 29 de Mayo, para protestar contra el Plan de recortes aprobado, el pasado martes 15 de mayo, por el Gobierno Andaluz, el nuevo tandem formado por PSOE e IU. Una modificación del Plan Económico y Financiero 2012-2014 que supone un brutal ataque a los derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras del sector público andaluz. Este plan fue presentado en el pasado Consejo de Política Fiscal y Financiera del 17 de mayo. Entre pitadas, tambores y gritos de "no a los recortes" los sindicatos USTEA, CGT, y SAT han dejado claro que las soluciones en ningún caso pueden pasar ni por privatizaciones, ni por recortes ni por despidos, porque queremos unos servicios 100% públicos.
Tras las reuniones de las mesas generales y sectoriales el vicepresidente de la Junta, consejero de Administración Local y Relaciones Institucionales y coordinador general de IULV-CA, Diego Valderas, anunció el pasado viernes el aplazamiento de la aprobación del decreto que sustenta el plan de ajuste presentado por el Gobierno andaluz, "unos diez o quince días", para negociar con todos los sindicatos el recorte salarial a los trabajadores públicos y poder buscar "elementos de consenso y de alternativas". ¿Pero de qué consenso y alternativas nos hablan cuando los 777 millones que tienen que salir del Capítulo de Gastos de personal son innegociables?¿Cuando las retribuciones en productividad de personal de confianza, coches oficiales, cesantías, gastos de protocolo y dietas ni se mencionan?¿Cuando se oscurece la bajada de salarios en el sector público empresarial para proteger los sueldos de directivos en detrimento de despidos y bajadas de sueldo de "curritos"? Que no nos engañen en esto, hoy más que nunca la oposición debe ser firme. No se pueden negociar recortes ni miseria, no podemos consentir ni una pérdida de empleo en el sector público andaluz.
Ante tales declaraciones, el Gobierno central, a través de su número dos del Ministerio, amenazó con «descontar» la participación de Andalucía en los fondos estatales reservados para el plan especial de pago a proveedores. Tanto los recortes como el ajuste del déficit público son elementos indispensables para que las Comunidades Autónomas puedan acogerse a la medida excepcional que permitirá abonar facturas a proveedores, y por la que el gobierno Andaluz confía en liquidar 750.000 facturas, por un total de 2.700 millones de euros.
Pero a los trabajadores y trabajadoras del sector público no nos valen las amenazas del gobierno central ni las excusas del gobierno andaluz. O están con nosotros, o son los brazos ejecutores del recorte. Esta clase política lejos de pedir cuentas a políticos corruptos y banqueros, prioriza el mantenimiento de sus privilegios y beneficios y pretende poner en conflicto el pago a PYMES proveedoras de la Junta con la bajada de salarios de las personas empleadas por el sector público, mientras que se inyecta a Bankia 19.000 millones de euros del dinero de tod@s. Sí hay dinero, está claro que se lo dan a los banqueros. La solución de Gobierno Central y Andaluz pasa por empobrecer a todas las empleadas y empleados públicos y reducir sus derechos y, con ello, las prestaciones de los servicios públicos a la ciudadanía.
Esta lucha no puede ser considerada una lucha sectorial de un colectivo de empleados y empleadas, porque es mucho más que eso, es el propio servicio público el que está en riesgo y con él la pérdida de derechos sociales de toda la ciudadanía. Hoy es más necesaria que nunca la unidad sindical contra los recortes en el sector público andaluz. Es el momento para que confluyamos en unidad de acción todos los sectores afectados, administración general, sanidad y educación, y ser cientos, miles, los que luchemos contra los salvajes recortes que quieren aplicar en la Administración en beneficio de unos pocos y en perjuicio de muchos. Ante esta situación solo hay un camino:
¡Ni un recorte ni un despido en el sector público!
¡Unidad y Movilización!
Sección SAT-JUNTA.
SAT-Junta de Andalucía

7/3/12

Jaleo!!! dice !NO a la reforma laboral! ¡Hacia la Huelga General el 29 de marzo!


por jaleo!!! Juventud Independentista

Desde Jaleo!!! –Juventud Andaluza Independentista-consideramos la nueva reforma laboral impuesta por Real Decreto-Ley como un atentado más dentro de la guerra abierta que el Estado español y sus gobiernos están llevando a cabo contra los derechos de las clases trabajadoras. En la práctica, la Reforma Laboral del PP viene a ahondar en la línea de la que hizo el PSOE en 2010 y otras reformas que afectaban a los derechos laborales y sociales como la reforma de la negociación colectiva o la jubilación a los 67 años.
Desde Jaleo!!! –Juventud Andaluza Independentista-consideramos la nueva reforma laboral impuesta por Real Decreto-Ley como un atentado más dentro de la guerra abierta que el Estado español y sus gobiernos están llevando a cabo contra los derechos de las clases trabajadoras. En la práctica, la Reforma Laboral del PP viene a ahondar en la línea de la que hizo el PSOE en 2010 y otras reformas que afectaban a los derechos laborales y sociales como la reforma de la negociación colectiva o la jubilación a los 67 años.
Los principales aspecto y efectos para lxs trabajadorxs en general y para la juventud en particular son los siguientes:
- Convierte a los patronos en jueces y legisladores casi absolutos en cada uno de sus negocios. Podrán imponer las condiciones salariales, de horarios, etc. Sin que lxs trabajadorxs tengan un poder real para influir en esas decisiones. Esto es a lo que se refieren cuando hablan de “flexibilidad”.
-  Se legaliza la precariedad. No se va a crear empleo y el poco que se creará será trabajo basura el cual ya sufre,ilegalmente, la mayoría de la juventud trabajadora andaluza, de la cual, 1 decada 2 estamos en paro. Esta situación ahora ilegal, pasará a ser legal mediante la imposición de los minijobs(contratos de prácticas hasta los 30 años, mal pagado y mal asegurado) y de un contrato precario para pequeñas y medianas empresas, la posibilidad de descolgarse de los convenios (aplicando las condiciones que el empresario quiera).
- El despido y los E.R.E.’s se abaratan y facilitan. Se podrá bajar el sueldo automáticamente y despedir cuando se registren 3 meses de perdidas, sin especificar cuantía o porcentaje (bastará con que el empresario/a gane un poco menos de lo que quisiese, sin estar en riesgo la empresa, para que tenga la posibilidad legal de bajar los sueldos), esto hará más fácil poner el despido como objetivo y pagarlo solo a 20 días por año.
- Este poder absoluto del que están dotando a la patronal hará que se ahonde también en la mayor explotación sufrida por las mujeres trabajadoras andaluzas y más si son jóvenes. Si se ahonda en la explotación general de la clase trabajadora, la dinámica hará que se ahonde entodas los tipos de explotación existentes, entre ellas, la de género.
Ante esta situación en la que la lucha por los derechos laborales en forma de convenios o mejoras parciales ya no vale nada puesto que el patrón es legislador y ejecutor que la ley que más le convenga, la lucha sindical habrá de ir enfocada, no solo a la movilización sino, sobre todo, a la creación de un verdadero contrapoder que empiece a ponerlos recursos y los medios de producción en manos de lxs trabajadorxs (ocupación de fincas, de fábricas, huertos urbanos…).
No obstante, esto no se conseguirá sin una movilización fuerte, sostenida en el tiempo, ajena a las mafias sindicales y en la que la juventud sea uno de sus motores principales. Jaleo!!! hace suyo el llamamiento del SAT a hacer una escalada de movilizaciones en toda Andalucía e intentará por todos los medios concienciar al pueblo andaluz, mediante el SAT y los sindicatos de clase, de que es necesaria una huelga general revolucionaria. Por eso desde Jaleo!!! queremos llamar a la HUELGA GENERAL EL 29 DE MARZO a toda la juventud andaluza, a todos los parados y paradas, a los trabajadores cuyo puesto fijo ya no valdrá nada, a lxs precarios,  al SAT,a los sindicatos de clase y no vendidos que haya en Andalucía, etc. Llamamos aconvocar y a secundar la Huelga General que dicho día se ha convocado ya en Euskal Herria y Galiza.
¡VIVA ANDALUCÍA LIBRE DE CAPITALISMO!

¡CONTRA LA REFORMA LABORAL, LUCHA OBRERA Y POPULAR!

28/2/12

28-F, el día de la dependencia andaluza

 

por Nación Andaluza

Hoy como entonces, el ensueño acerca de la existencia de democracia y autonomía no sólo lo mantiene el Régimen, también el colaboracionismo de quienes participan del discurso oficial 
 
Un año más, este 28 de febrero los/as apologetas del Sistema, los/as que mantienen a nuestro pueblo en la ignorancia y la alienación colectivas proclamando la existencia de democracia y autonomía, así como sus colaboradores/as necesarios/as, aquellos/as que afirman negarlo pero actúan como si las hubiese, volverán recitarnos esa manida leyenda ideada y propagada por el Régimen acerca de la gesta colectiva del 28-F y los cambios y avances que esta democracia y autonomía han supuesto para nuestro país.

Pero la realidad es “subversiva”, y se empeña en negar esa propaganda al servicio de España y el Capital. Por ello tienen que ocultarla y manipularla. Lo que podemos ver en las poblaciones y barrios de Andalucía es que no sólo estamos donde estábamos, sino que incluso en más de un parámetro estamos aún en peores circunstancias que entonces. Esto lo encubre el Régimen y sus voceros mediante la comparación de esta Andalucía con la de aquella época. Nos dirán que en la actualidad hay más carreteras, colegios, centros sanitarios, de esparcimiento, etc. Pero es en ese mismo hecho de comparar el pasado con el presente donde está la trampa. En la comparación de lo incomparable. Entre unas realidades diferentes, en lugar de entre las semejantes.

Si en lugar de comparar la Andalucía de hace décadas con la actual, se hace entre aquella Andalucía con respecto al resto del Estado de entonces, y la Andalucía de hoy con respecto al resto del Estado ahora, quedará la mentira al descubierto. En cualquier índice de progreso y bienestar que se escoja, estábamos entonces muy por debajo de la media y lo seguimos estando en la actualidad. La verdad que se nos desvelaría en ese caso sería la de que nada ha cambiado en lo fundamental. Y no podría ser de otra manera dado que nada se ha transformado en lo esencial. Seguimos desempeñando el mismo papel estructural colonial interior al que nos condenó la invención burguesa de España en el XIX y la imposición de nuestra pertenencia a los estados españoles.

El 4 de diciembre de 1977, unas manifestaciones convocadas por la llamada asamblea de parlamentarios andaluces, calificativo que a pesar de su denominación designaba en exclusividad al conjunto de electos al Parlamento Español en nuestra tierra,  fueron trasformadas por el Pueblo Trabajador Andaluz en una muestra de identidad y en una reivindicación unánime de derechos. Dos millones de andaluces inundaron las calles de nuestra nación, y de aquellas otras en las que fueron obligados al exilio económico, proclamando su orgullo de ser andaluces y reclamando autogobierno. Volver a ser los dueños de sí y lo suyo. Fue tal el impacto que produjo ver a nuestro pueblo en pie, y tal el riesgo que suponía para el proyecto continuista post-franquista de la “transición”, que el españolismo se puso a trabajar para lograr que volviésemos  al adormecimiento y la subordinación. La fórmula fue hacernos creer que sólo prometiéndonoslo todo se nos entregaba de manera efectiva lo reclamado. Las promesas tan solo sirvieron para postergar hasta el infinito la ejecución real de lo que se nos prometía. Un año después, reunidos en Antequera los que decían representarnos, firmaron un “pacto autonómico” que aparentando luchar por nuestro derecho al autogobierno, en realidad suponía la sumisión a España y el Capital, representados por la Constitución de 1978. Después, “izquierdas” y derechas del Régimen se repartieron los papeles de buenos y malos, los unos defendiendo la vía del artículo 151 y los otros la del 143, para acceder a esa descentralización de funciones estatales, esa “autonomía plena” que nos fue vendida como sucedáneo del autogobierno. En realidad, la diferencia entre uno u otro era sólo de plazos y grados de gestión administrativa. Ninguno conllevaba autogobierno real.

Aquel 28 de febrero de 1980, los andaluces y andaluzas respondieron masivamente, acudiendo a las urnas y votando sí a esa “autonomía de primera”, dando por buena la farsa del Sistema. Aquel referéndum no fue la consecuencia del ejercicio de su libre voluntad, sino la de una respuesta condicionada por el embaucamiento al que se le condujo. De ahí el que fuese tan rápidamente mitificado por el Régimen, convirtiendo aquel 28 de febrero, a partir del año siguiente, en el Día de Andalucía, en sustitución del 4 de diciembre, que lo había sido hasta entonces. A partir de aquel año, el Sistema se apresuró a aportar los fondos presupuestarios para potenciar las celebraciones del 28 de febrero y acabar por inanición con el 4 de diciembre. El régimen tenía claro que las dos fechas respondían a simbologías contrapuestas. El 4-D el de la Andalucía que se rebela. Un pueblo en pie, que sale a la calle y lucha, asumiendo su protagonismo y actuando espontánea y directamente. El 28-F una Andalucía “reconducida”. Un pueblo pasivo y conformista que asume con “madurez” que otros actúen y decidan por él.

Hoy como entonces, el ensueño acerca de la existencia de democracia y autonomía no sólo lo mantiene el Régimen, también el colaboracionismo de quienes participan del discurso oficial. Ha llegado la hora de plantar cara al Sistema. El Pueblo Trabajador Andaluz no se puede permitir ni un día más de parcheos reformistas y regionalistas. Treinta años son más que suficientes. Es el momento de iniciar un nuevo camino, que se oponga frontalmente al continuismo neo-franquista, a su pseudo-democracia, a su autonomismo de atrezo y su capitalismo salvaje. Ningún nacionalista coherente puede aceptar o defender un “marco constitucional” que ni reconoce ni permite reconocer a Andalucía como nación. Que ni devuelve ni permite la devolución de su soberanía a nuestro pueblo. Ningún revolucionario coherente puede aceptar o defender un “marco constitucional” que pone el Estado al servicio del Capital. Que consagra su dominio.

Ningún andaluz o ninguna andaluza con conciencia nacional y de clase, puede actuar normalmente en estas circunstancias, mediante una acción política institucionalizada. El Pueblo Trabajador Andaluz no tiene el problema de quienes le gobiernan o bajo que leyes, su problema es de falta de libertad, de carencia de control sobre sí, su trabajo y su tierra. Y nunca podrá producirse una transformación de esta realidad sin invertir la situación. Sin recuperar su soberanía nunca tendrá verdadera democracia, auténtica autonomía o economía social al servicio del pueblo. No habrá revolución democrática, ética, social, económica, agraria, ecológica, etc., sin revolución soberanista. Sin la  soberanía careceremos del poder para ser nuestros dueños y determinar el futuro.

El 28-F sintetiza esta Andalucía, la maniatada por España y el Capital, mientras que el 4-D sintetiza esa Andalucía libre, en pie por su tierra y su libertad. Aquella por la que vivió y murió Blas Infante. Andalucía sólo tiene un día, el 4-D. En cambio el 28-F es el día del españolismo declarado o embozado, el día de la dependencia andaluza. Este 28-F no tenemos nada que celebrar y si todo por lo que levantarnos y seguir luchando.

¡Viva Andalucía libre y socialista!

Nación Andaluza – Comisión Permanente

Nación Andaluza en apoyo al Pueblo Saharaui en el 36º aniversario de la proclamación de la RASD


por Nación Andaluza

Nación Andaluza, en el día en que se conmemora la proclamación de independencia y la constitución de su propia república, quiere transmitir nuevamente su solidaridad al hermano Pueblo Saharaui 
 
El 27 de febrero de 1976,  el Consejo Nacional Provisional, “en representación de la voluntad del pueblo”, anunció en los territorios saharauis liberados de la ocupación imperialista marroquí, la independencia nacional y la formación del Estado saharaui, a través de una declaración, en la que partiendo de verdades tan incontestables como que “todos los pueblos tienen un derecho inalienable a la libertad absoluta, al ejercicio de su soberanía y a la integridad de su territorio nacional”, o “la necesidad de poner fin rápida e incondicionalmente al colonialismo en todas sus formas y manifestaciones para el logro del desarrollo económico, social y cultural de los pueblos”, afirmaba que proclamaba solemnemente: “La constitución de un Estado libre, independiente y soberano, regido por un sistema nacional democrático, árabe, de tendencia unionista, de confesionalidad islámica, progresista, que adquiere como forma de régimen el de la República Árabe Saharaui Democrática”, la RASD, para “defender su independencia y su integridad territorial, y ejercer el control de sus recursos y riquezas naturales”.

Hoy, tras treinta y seis años de heroica resistencia contra la política genocida alauita y las presiones de la cínica diplomacia occidental para que renunciasen a la lucha por su soberanía, aceptando el formar parte del Estado marroquí, el Pueblo Saharaui sigue negándose a doblegarse y continúa manteniendo levantada la bandera de la defensa de su derecho indiscutible a la independencia. A pesar del abandono y aislamiento al que es sometido por la hipócrita comunidad internacional, y del apoyo soterrado de la misma al ocupante, éstos no han renunciado a sus derechos populares y nacionales, dando con ello un ejemplo de dignidad, entereza y perseverancia colectivas al mundo.

La situación y la lucha de saharauis y andaluces poseen múltiples semejanzas. Ambos constituyen pueblos negados sobre los que se ha ejercido un genocidio, tanto físico como identitario, para imponerles su pertenencia obligada a otro Estado. A los dos se nos quiere hacer conformar con sucedáneos de libertad, la supuesta “autonomía”, para que renunciemos a nuestros derechos nacionales. Uno y otro sufrimos la opresión, el expolio de nuestras riquezas y la explotación económica derivadas de la colonización. Por todo ello, el Pueblo Trabajador Andaluz, pese a la propaganda española y europea para hacerle cambiar de parecer, siempre se ha mostrado mayoritariamente a favor de los derechos saharauis. Los andaluces conocemos lo que significa el resistir a lo largo del tiempo, a pesar de las persecuciones, crímenes y el terror de Estado. Igualmente sabemos de traiciones internas y soledades exteriores. Por eso reconocemos el valor de otros pueblos que permanecen en pie por su tierra y su libertad, a pesar de todo.

Nación Andaluza, en el día en que se conmemora la proclamación de independencia y la constitución de su propia república, quiere transmitir nuevamente su solidaridad al hermano Pueblo Saharaui, y reiterarle nuestro pleno e inamovible apoyo a su causa, a su representación institucional, la RASD, y a su representación organizativa, el Frente Popular para la Liberación de Saguia al Hamra y Río de oro, el Frente Polisario.

¡Vivan el Sahara Occidental y Andalucía libres!

¡Por la independencia y el socialismo para todos los pueblos!
Nación Andaluza – Comisión Permanente

23/2/12

23 de febrero, Día del libro y la cultura andaluza

23 de febrero, Día del libro y la cultura andaluza

En 1502, diez años después de la caída de Granada, en la plaza de Bib Rambla, el cardenal Cisneros ordenó la quema pública de miles de libros andalusíes. Este acto no sólo constituía un incumplimiento de las Capitulaciones, señalaba la intencionalidad de los conquistadores. Aquel imperialismo castellano, antecesor del español, no pretendía limitarse en Andalucía a la ocupación, la apropiación de riquezas y la explotación de sus habitantes. El objetivo no era la mera colonización, sino suplir sus carencias de población y recursos mediante la castellanización forzosa. Andalucía dejaba de existir y todo sería Castilla. Seríamos la base sobre la que las élites dominantes castellanas construirían su poder. “Ancha es Castilla por Andalucía”. Por ello, no bastaba el control del territorio y sus gentes, debían acabar con toda seña de identidad e inocular una mentalidad de servidumbre, con el terror de estado y el condicionamiento colectivo.

Aquel día quedaron carbonizados miles de ejemplares con toda índole de contenidos.  Obras no sólo religiosas, también filosóficas, literarias, científicas, históricas, etc. Su misma variedad demuestra que la causa religiosa sólo era un pretexto justificador. Se quería acabar con la memoria escrita de nuestro pueblo, como medio para obtener su sumisión perenne. Por ello, y más allá de su valor intrínseco o del signo de intolerancia que conlleva, la destrucción de aquellos textos simboliza un ataque a nuestra cultura y marca el inicio del genocidio global, físico e identitario, sufrido. Durante siglos, cientos de miles de andaluces serían torturados, asesinados o llevados al exilio, por resistirse a la ocupación, el expolio y a la aculturización. Por negarse a rendirse y dejarse esclavizar. A dejar de ser y vivir como lo hacían los andaluces de la época.

Pero la persecución identitaria no constituye exclusivamente un hecho del pasado, ha permanecido hasta hoy. Se la ve cotidianamente, soterrada o explícitamente, en esas aulas de supuesta enseñanza en las que nuestra historia es ocultada y tergiversada, en las que nuestras señas de identidad son ignoradas aunque no por ello dejan de ser utilizadas por el Pueblo Trabajador Andaluz con inconsciente tozudez. En los llamados medios de comunicación, esos en los que nuestras formas de ser y hacer son menospreciadas y nuestra rasgos lingüísticos son ridiculizados, a pesar de lo cual los siguen utilizando de forma inconsciente nuestro pueblo, afirmándose así como tal. En esos ambientes intelectuales donde todo aquello que nos singulariza es minusvalorado o excluido, imponiéndose estándares uniformadores europeizantes y españolizadores.

Por eso hoy, en el día del libro y la cultura andaluza, hacemos un llamamiento a aunar fuerzas y esfuerzos, también en los aspectos culturales y del conocimiento. A impulsar las facetas pedagógicas de la lucha, esas a la que Blas Infante daba tanta importancia, consciente de la necesidad de contrarrestar la ignorancia y la alienación en la que España y el Capital mantienen al Pueblo Trabajador Andaluz, como herramientas para el control político y la explotación económica. A traducir las resistencias pasivas e individualizadas en ejercicios de resistencia conscientes, colectivas y organizadas. La batalla por la difusión, reivindicación y defensa de todo lo andaluz forma parte esencial de la lucha integral de liberación. De la brega general por la descolonización, contra la opresión nacional y la esclavitud social andaluza. La dependencia política y económica también es cultural, y a las tres se las combate con independencia y socialismo.
¡Por una identidad andaluza para un Pueblo Trabajador Andaluz libre!

¡Por la independencia y el socialismo para Andalucía!

Nación Andaluza - Comisión Permanente

18/2/12

17 de febrero, Día del grito de libertad andaluz

La lucha de liberación nacional, por la independencia, constituye la primera e ineludible fase para que nuestro pueblo alcance el poder político y con él la liberación económico-social y de clase
Fue el 17 de febrero de 1919, durante una de las etapas contemporáneas de rebelión social más trascendente para la clase obrera andaluza, el llamado trienio bolchevique, cuando una manifestación reivindicativa de jornaleros, organizada por los sindicalistas revolucionarios y los andalucistas históricos, recorrió las calles de Córdoba tras una pancarta donde se podía leer un: ¡Viva Andalucía libre!, el grito de libertad de nuestra tierra. Era la primera ocasión documentada de la utilización pública de la exclamación. La que resume tanto las ansias como la necesidad de liberación de nuestra nación para el Pueblo Trabajador Andaluz. Su lucha de siglos por la recuperación de su tierra y su libertad, arrebatadas por la conquista y la ocupación castellana, que Blas Infante plasma e impulsa en el Himno Nacional: “Andaluces levantaos, pedid tierra y libertad”.

El que este hecho se produjese en un contexto de la lucha de clases, y el que fuese protagonizado por trabajadores del campo, el colectivo más numeroso y determinante, el núcleo originario de la clase obrera andaluza, subraya las bases intrínsecamente revolucionarias del nacionalismo andaluz. Un nacionalismo que no posee relación con los nacionalismos estatalistas burgueses europeos. Ese es el sentido de afirmaciones de Infante acerca de un nacionalismo no nacionalista. Un nacionalismo que entronca con los movimientos de liberación nacional, por la descolonización y la independencia, del calificado por Occidente como “tercer mundo”. En Andalucía, primer país ocupado por el imperialismo castellano, antecesor del español, liberación nacional y social son una misma y única batalla libertadora integral para nuestro pueblo. Como en cualquier otra nación ocupada y colonizada para el expolio de sus posesiones y la explotación obrera, la lucha de liberación nacional, por la independencia, constituye la primera e ineludible fase para que nuestro pueblo alcance el poder político y con él la liberación económico-social y de clase, siendo esta, a su vez, la que permitirá la plena existencia de liberación nacional. ¡Viva Andalucía libre! sintetiza el combate revolucionario global.

Ahora más que nunca, cuando la crisis provocada por la rapiña del capital especulativo y mantenida artificialmente por el Sistema para justificar el recorte en derechos a los trabajadores, se ceba especialmente sobre nuestro pueblo, consecuencia del carácter de colonia interior estatal de Andalucía, la lucha por nuestra libertad colectiva, por la soberanía política, resulta prioritaria. Conformar un poder popular andaluz capaz de devolverle a nuestro pueblo el protagonismo, el control y el dominio sobre sí y lo suyo, de hacerle dueño de su tierra y de su libertad: de su futuro, su nación, sus riquezas, su trabajo, los medios de producción y de financiación, etc., constituye la única alternativa radicalmente transformadora de su realidad. De ahí que reiteramos la llamada a unir fuerzas y esfuerzos para romper con el régimen continuista y de dependencia, e iniciar la tarea de concienciación y lucha rupturista que haga realidad esa Andalucía libre.

¡Viva Andalucía Libre!
¡Viva el Pueblo Trabajador Andaluz!
¡Por la Independencia y el socialismo!
Nación Andaluza – Comisión Permanente

16/2/12

Ante la brutal agresión del PP a la clase obrera

por Andalucía Comunista

Desde ANDALUCÍA COMUNISTA consideramos la reforma laboral aprobada por Real Decreto-Ley del Gobierno español como una auténtica declaración de guerra abierta a la clase obrera de todos los pueblos del Estado español, muy especialmente, a la clase obrera andaluza.

Como en anteriores ocasiones, esta reforma laboral se trata de justificar en un supuesto “mercado laboral rígido” que impide a los empresarios crear más puestos de trabajo, pero la realidad es muy diferente: se trata de que esta crisis, provocada por la propia dinámica del modo de producción capitalista, sea superada a costa de que la clase obrera trabaje más por menos, en peores condiciones, sin derechos y con una mayor inestabilidad e inseguridad. Ni que decir tiene que esta reforma ni creará más empleos ni mucho menos ayudará a la tan mencionada “recuperación económica”, todo lo contrario, esta reforma al abaratar el despido hará aumentar el número de personas en paro y profundizará la crisis al quebrar el poder adquisitivo de la clase obrera y de los sectores populares.

El gobierno español del PP, como en su momento hizo el del PSOE, ha realizado esta reforma de acuerdo con los dictados del gran capital español, que pretende así competir en mejores condiciones, la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

Las agresiones consisten fundamentalmente en:

· Abaratamiento del despido. La indemnización por despido improcedente se reduce para los contratos indefinidos de 45 a 33 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades y se imponen nuevas causas para el despido justificado: bastará que una empresa vea reducidos sus ingresos durante tres trimestres consecutivos, lo que facilitará que la mayoría de los despidos sean objetivos y se paguen a 20 días por 12 mensualidades.



· Las empresas podrán bajar el sueldo de sus trabajadores "cuando existan probadas razones económicas, técnicas, organizativas o de producción”, tan sólo tendrán que comunicarlo al trabajador afectado y a sus representantes sindicales con un mínimo de 15 días de antelación.



Se establecen los denominados “minijobs”, auténticos contratos basura con sueldos bajos, disfrazados de “contratos de formación y aprendizaje” para jóvenes de hasta 30 años. Igualmente, se establece un contrato precario especialmente para pequeñas y medianas empresas, al respecto, conviene tener en cuenta que el 97.1% de los establecimientos productivos en Andalucía tiene menos de 20 trabajadores.



· Desaparece la exigencia de autorización administrativa previa para las regulaciones de empleo (EREs), las empresas podrán realizar despidos colectivos sin ningún problema ni control administrativo. Se podrán realizar EREs también en entidades y organismos públicos.



Se acaba con la negociación colectiva haciendo que las empresas puedan descolgarse de los convenios, que la prórroga máxima de los convenios colectivos vencidos sea de dos años poniendo fin a la llamada "ultraactividad", y que los convenios de empresa tengan prioridad sobre los de ámbito superior.



· Las empresas disponen de más poder para determinar horarios, condiciones de trabajo, movilidad funcional, etc. Es lo que llaman “flexibilidad”.



· Se abre un nuevo y amplio abanico de bonificaciones a la patronal por contrataciones, es decir, se restan ingresos a la Seguridad y se establece que los patronos puedan cobrar una parte de la prestación de desempleo de un parado (el 50% durante 12 meses).



Las empresas de trabajo temporal (ETTs) podrán actuar como agencias privadas de colocación, lo que supone prácticamente el fin de los distintos servicios púbicos de empleo.



Como viene ya siendo habitual, el sindicalismo oficial español, CCOO y UGT, ha reaccionado de forma tímida y ambigua, no olvidemos que pactaron hace poco una bajada salarial con la patronal. Dicen estar en contra de esta reforma, pero realmente no confían en que la movilización obrera y popular pueda frenar este ataque ni quieren fomentarla, por eso se quedan en gestos nada más, esperanzados en convencer al Gobierno o que la reforma se “suavice” en su trámite parlamentario. Una vez más, CCOO y UGT están demostrando su incapacidad como sindicatos, como instrumentos de lucha de la clase obrera, y una vez más, vemos como son auténticos instrumentos del poder para contener la rabia de la clase obrera ante las agresiones del capital.

Esta reforma laboral vendrá a empeorar aún más la ya grave situación de la clase obrera andaluza. Recordemos que en Andalucía hay más de un millón de personas en paro y que de ese millón de personas 400.000 no reciben ningún tipo de prestación, a lo que hay que añadir las graves consecuencias que tendrá el paso de los trabajadores agrarios al Régimen General de la Seguridad Social. En Andalucía, se demuestra mejor que en ninguna otra parte del Estado español que el problema del paro no es el de un “mercado rígido”, sino de “modelo productivo”, ¿por qué no nos explican que habiendo la misma legislación laboral Andalucía doble la tasa de paro de la Comunidad Autónoma Vasca? En momentos como estos, se hace evidente la situación de Andalucía como país oprimido y dependiente, sin defensas para al menos paliar las consecuencias más graves de la crisis capitalista. Por tanto, Andalucía necesita de poder político, de instituciones nacionales libres y soberanas que estén al único servicio del pueblo trabajador andaluz y que procuren un desarrollo económico, social y cultural que nos libere de la tiranía del gran capital español e internacional.

En estos momentos, desde ANDALUCÍA COMUNISTA, hacemos un llamamiento a todas las fuerzas políticas y sociales progresistas de Andalucía, especialmente al sindicalismo de clase y combativo en Andalucía (SAT, CGT, CNT y USTEA), a unir sus fuerzas y a llevar a cabo las movilizaciones que desemboquen en una Huelga General en Andalucía. Igualmente, consideramos fundamental que nuestro sindicato referente, el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), se refuerce y consolide como instrumento de lucha obrera que haga frente y neutralice las agresiones del gran capital.

14/12/11

Ante una nueva forma de esclavitud asalariada, la juventud trabajadora andaluza en lucha contra España y el Capital

Ante los ataques del Estado Español a los ya de por sí mínimos derechos de la clase trabajadora andaluza, la juventud trabajadora andaluza debe de concienciarse y organizarse.

Asamblea de Jóvenes de Nación Andaluza

Estamos viviendo tiempos “revueltos”. Una guerra imperialista en Libia y ocupaciones neo-coloniales en Afganistán, Somalia o Uganda, así como oscuras intencionalidades imperialistas en Irán y Siria. El imperialismo, ante una nueva crisis estructural, busca nuevos “mercados” para seguir generando desigualdades que para las oligarquías euro-americanas se traducen en beneficios. Como ya no pueden exprimir más a las clases trabajadoras bajo su Estado, necesitan esquilmar y expropiar recursos de países de África y Asia para pode mantener su statu quo. En la Europa civilizada y “democrática”, los estados en crisis como el italiano y el griego, han sufrido un revés de sus capataces europeos en forma de golpes de estado económicos.

En el caso del Estado Español, aún no se ha llegado a esa situación límite, pero de seguir su curso esta crisis generada por el Capital, las clases trabajadoras de los distintos Pueblos bajo dominio español viviremos momentos más duros que los que ya estamos viviendo. En el contexto de nuestro país, podemos decir que a diferencia de otras naciones peninsulares, Andalucía, junto a la colonia española de Canarias, contamos con el mayor número de parados y paradas del Estado Español. Por eso, como en anteriores ocasiones, afirmamos que nuestra situación social, económica y política, está íntimamente condicionada por nuestro papel de colonia interior del Estado Español. Los datos son bien claros: en el 2010, el país con mayor índice de paro del Estado Español, fue Canarias, con un 28,7%, por delante de Andalucía, con un 28%. Ni que decir que es la juventud andaluza la que más sufre ese 28% de paro y precariedad y en mayor medida las jóvenes andaluzas, víctimas del patriarcado y el capitalismo español como distintas formas de explotación y exclusión. En cuanto a otras colonias europeas, el país insular africano de Reunión, actualmente colonia de la “republicana” y “democrática” Francia, cuenta con un 28,9% de paro, siendo el país con mayor desempleo de toda la Unión Europea. Le siguen las también colonias francesas de Guadalupe, Martinica y Guayana. No es casualidad que Andalucía esté junto a esas colonias en la lista de los países peor parados por la economía capitalista.

La causalidad se debe a que como esas colonias, Andalucía cuenta con una economía subordinada a intereses extranjeros; estando nuestra agricultura en manos de Europa y España, ésta está desintegrándose a pasos agigantados, perjudicando al campesinado andaluz y beneficiando únicamente a las multinacionales del sector. Nos han impuesto un modelo que tiene como fin abastecer de materias primas a otros países y que condena al desmantelamiento progresivo al campo andaluz. Y esto, a diferencia de lo que sostienen los defensores del régimen capitalista español, no es coyuntural; no depende de formas de estado, republicanas o monárquicas, sino de la propia superestructura española. Por ser una colonia interior, no poseemos nuestras tierras para trabajarlas según nuestros intereses como Pueblo Trabajador. Al igual que con la agricultura, la escasa y débil industria andaluza ha seguido los mismos pasos. Nuestra industria no ha sido desarrollada en tanto y en cuanto perjudicaba a los intereses de las burguesías catalana, vasca y, ante todo y sobre todo, española. Porque los andaluces y las andaluzas tenemos un papel predeterminado por los designios españoles: ser mano de obra barata de aquellas burguesías que sí cuentan con industria. Nuestra minería, nuestra agricultura, nuestra industria, han estado en manos de las oligarquías francesas, inglesas y españolas, y es por eso por lo que después de explotar nuestros recursos para su provecho, éstas han sido desmanteladas o transformadas para “competir” en el libre mercado e inundar los campos andaluces de productos químicos que contaminan nuestra tierra y los seres vivos que la habitan.

Este es el presente que tenemos que vivir la juventud andaluza y el infortunado futuro que nos espera si seguimos atados/as a esta máquina de producir miseria que se llama Capitalismo. Para España y sus clases dominantes somos carne de cañón, somos los y las sirvientas del turismo peninsular y europeo, el mismo turismo insostenible que han convertido en una de las pocas salidas laborales para la juventud de nuestro país. Un turismo con fecha caducidad que genera trabajo en las épocas estivales y que el resto del año conduce a los y las jóvenes trabajadoras a las colas del INEM.

No olvidemos, tampoco, que el capitalismo español nos reserva otra maravillosa y productiva salida: las Fuerzas de Ocupación españolas en sus distintos ámbitos de actuación: policía local, nacional, Guardia Civil o Ejército. No podemos analizar esta cuestión sin previamente entender que estos cuerpos sólo han sido creados para mantener y salvaguardar la “unidad de la patria” y la propiedad privada. No hay ejércitos que estén con el Pueblo, porque estos, nacen y se desenvuelven para controlar, someter y oprimir al Pueblo. Tras comprender el carácter del mismo, podremos entender el porqué de esta recurrente salida “laboral” para la juventud trabajadora andaluza. En tiempos de crisis, cuando la gente comienza a cuestionar la realidad en la que vive, se necesitan de jóvenes sumisos y sumisas que, después del rutinario adoctrinamiento ideológico del que se encarga el Estado, su Sistema Educativo y los medios de comunicación burgueses, ya estarán preparados/as para luchar en defensa de la “patria” y del Capitalismo.

Ante esta coyuntura, los y las jóvenes trabajadoras andaluzas decimos no a las Fuerzas de Ocupación españolas. Queremos estudiar, trabajar y vivir en nuestra tierra. Con dignidad, con igualdad y con libertad. No colaboraremos con los ejércitos y las instituciones que mantienen a nuestro país ocupado y a nuestro Pueblo esclavizado. Ejércitos y Fuerzas de Ocupación que están agrediendo a países soberanos para imponer un sistema que permita la intromisión del capitalismo y su rapiña.

Nos negamos no sólo a ser sirvientes de turistas que vienen a “golfear” en nuestra tierra, sino a ser esclavos y esclavas asalariadas y a engrosar las listas de las Fuerzas de Ocupación españolas. Renunciamos a abandonar nuestra tierra para, como hiciesen nuestros antepasados, emigrar a Cataluña, País Vasco, Alemania o cualquier estado centro-europeo. Queremos vivir y decidir en nuestro país.

Entendemos que, para explicar el nuevo “contrato” de aprendiz que se han sacado de la manga las clases dominantes españolas y su Estado, teníamos previamente que contextualizar nuestra situación social, económica y política de forma breve y clarificativa.

En este sentido, tenemos que hablar del Real Decreto (RD) aprobado, curiosamente, un día antes de las elecciones españolas del 20 de noviembre. Este decreto, en síntesis, viene a ofrecer al empresario de turno más facilidades para explotar a la juventud trabajadora andaluza de las que ya gozaba anteriormente. El acuerdo, porque ni siquiera tiene el carácter de contrato laboral, niega vacaciones, indemnización, no contempla la jornada máxima, sin festivos, pudiendo ser modificado libremente por el o la empresaria. Como no es una relación laboral, no se cotiza, no se tiene derecho a nada, puesto que ni siquiera se contempla a trabajadores/as a quienes firman este acuerdo, porque ahora dejamos de ser no ya trabajadores/as o empleados/as, sino “personas jóvenes” (art.3.1 RD 1543/2011). Lo que pretenden con este acuerdo de “aprendices”, es que trabajemos en las mínimas y más precarias condiciones laborales, para facilitar el mantenimiento de los beneficios de la empresa.

A diferencia de cualquiera trabajador o trabajadora, no podremos denunciar a la empresa ante una Inspección de Trabajo, porque el acuerdo no es una relación laboral, sino eso, un “acuerdo”. Tampoco tenemos los mismos derechos que cualquier trabajador/a ante la empresa, porque no somos trabajadores/as, sino “personas jóvenes”. Si queremos denunciar a la empresa con la que firmamos el acuerdo, no podremos ir a un Juzgado Social, sino a uno civil, implicando la inexistencia de asistencia jurídica gratuita y prolongando el proceso judicial.

Este “acuerdo” de aprendiz, está destinado a jóvenes entre 18 y 25 años que posean diferentes titulaciones formativas (universidad, formación profesional, etc,.). Esto supone que cualquier joven andaluz/a, estando en paro, puede ser obligado a firmar el susodicho acuerdo, y, si se renuncia a él, existe la posibilidad de perder cualquier tipo de ayuda o paro que se esté recibiendo.

Nos están explotando cada vez más y de formas más sutiles. El Estado del “bienestar” está asentando las bases del bienestar de los explotadores y en consecuencia el malestar de los y las explotadas. El Estado está asegurando los privilegios de una minoría para que la mayoría, que somos las clases trabajadoras de las distintas naciones, sigamos empobreciéndonos y hundiéndonos cada vez más y de forma más acelerada. Ante los ataques del Estado Español a los ya de por sí mínimos derechos de la clase trabajadora andaluza, la juventud trabajadora andaluza debe de concienciarse y organizarse para hacer frente a todos estos recortes que están destinados a engrandecer las cadenas que nos oprimen.

¡Queremos vivir, trabajar y decidir en nuestro país!

¡España y el Capital nos condenan, rompamos las cadenas!


Asamblea de Jóvenes de Nación Andaluza

Nación Andaluza saluda al Pueblo Trabajador Corso en su Día Nacional

El destino de Córcega y de Andalucía, así como del resto de las naciones hoy bajo el yugo de los estados imperialistas francés y español, es volver a ser pueblos libres.

Nación Andaluza

Cada 8 de diciembre, la izquierda revolucionaria corsa celebra el Día Nacional de Córcega, tal y como fue decidido por los patriotas levantados en contra de la opresión extranjera, y que, tras la Consulta de Orezza y la proclamación de la soberanía e independencia Corsa, designaron dicha fecha como día de conmemoración de su libertad y como su fiesta nacional.


Más allá de los históricos lazos que han interrelacionado a nuestros pueblos, a corsos y andaluces nos une, además de nuestra común mediterraneidad, el estar inmersos en circunstancias socio-políticas semejantes. Ambos pueblos sufrimos las consecuencias derivadas de la imposición de nuestras respectivas pertenencias obligadas a sendos estados imperialistas europeos, al servicio de las élites capitalistas que los crearon para facilitar el control de los pueblos subyugados, esquilmar sus recursos y explotar a sus clases trabajadoras. Estados que han mantenido idénticas políticas basamentadas en la ocupación de naciones, la negación de pueblos y la sistematizada aculturización identitaria de los mismos. De hecho, el español siempre ha sido discípulo del francés, limitándose a copiar sus políticas opresoras, persecutorias y centralizadoras.


También padecemos en común las consecuencias de la existencia en nuestras tierras de supuestas izquierdas que justifican el encadenamiento de nuestros pueblos a dichos estados en nombre del progreso, la unidad obrera, el internacionalismo, e incluso la revolución socialista. Organizaciones que con estos desvaríos ideológicos contribuyen al mantenimiento de la esclavización nacional y la alienación popular, con lo que, consciente o inconscientemente, se instituyen como agentes de de la reacción.


Por todo ello, en el Día Nacional de Córcega, Nación Andaluza, como organización independentista y revolucionaria para la liberación nacional y social de nuestro país, quiere hacer llegar un saludo y su solidaridad internacionalista al pueblo trabajador corso y a sus organizaciones de la izquierda independentista, en su combate contra Francia y el Capital, por la soberanía nacional y la transformación social de la isla, al servicio de sus clases populares.


El destino de Córcega y de Andalucía, así como del resto de las naciones hoy bajo el yugo de los estados imperialistas francés y español, es volver a ser pueblos libres. El futuro les pertenece. El final de los estados francés y español, como el de sus amos capitalistas, como el de todos los imperialismos, sólo es cuestión de tiempo.


¡Vivan Córcega y Andalucía libres!


¡Independencia y socialismo para todos los pueblos!

Nación Andaluza - Comisión Permanente

23/11/11

Andalucía 20N: ELECCIONES EN TIEMPOS DE LÁGRIMAS

Hoy se celebran elecciones generales españolas. Andalucía llega a estos comicios en situación catastrófica. Todas las encuestas, además, vaticinan una victoria abrumadora del PP...

ANDALUCIA LIBRE

ELECCIONES EN TIEMPOS DE LÁGRIMAS

Mañana, 20 de Noviembre de 2011, se celebran elecciones generales españolas mientras la deuda pública del Estado español sufre el enésimo acoso de los mercados. Andalucía llega a estos comicios en situación catastrófica, que se resume bien en su 31% de desempleo: más de 10 puntos sobre la media estatal, 14 más que en Madrid, 20 más que en Euskadi o 23 más que en Francia. Desempleo andaluz que se eleva al 53% en los menores de 25 años. Todas las encuestas vaticinan una victoria abrumadora del PP, tanto en Andalucía como en el Estado español, anticipando previsiones para las próximas elecciones nacionales andaluzas de 2012.

Andalucía Libre

Son elecciones en tiempos de lágrimas. No sólo por las dramáticas consecuencias económicas y sociales de la actual depresión. O porque Andalucía, no hace mucho, haya sufrido la enésima humillación de quedarse sin incluso una tramposa y limitada administración del río Guadalquivir y en compensación haya tenido que aceptar que España incremente la presencia militar de EEUU en la base de Rota teniendo que oír, además, que esto es "un recurso para combatir el paro". Son malos tiempos por la ausencia, no ya de alternativas andaluzas reales con presencia social significativa sino incluso de referencias electorales en las que poder llamar simbólicamente a depositar y luego acumular indignaciones y esperanzas. La combinación de todas estas carencias avala y explicita la gravedad de la situación.

Las alternancias: PP-PSOE; PSOE-PP

La derecha extrema españolista del PP se apresta a suceder al PSOE en plena crisis socio-económica del modelo dependiente; como si la peste fuera acreditado remedio al cáncer. Sería miope achacar este relevo en la inmundicia sólo a lo ocurrido en estos últimos años de crisis, aunque es evidente que estos han acelerado el proceso. Como denunciábamos en este Boletín en repetidas ocasiones, son los treinta años de Régimen de la dependencia -auspiciado y administrado por el PSOE- los que han construido una sociedad andaluza que, de tan alienada y sumisa, puede producir tantos centenares de miles de votos para el PP (y algunos miles más incluso para su segunda marca y subproducto, UPyD) como para acceder a una victoria electoral. Así, la desesperación y la desesperanza social se expresan dentro pero no fuera del marco político y social preestablecido, llamando a una renovada forma masoquista de autocastigo. Nuevo ejemplo de esa secular “Andalucía española”, a la vez causa y consecuencia, no sólo de desprecios sino también de sufrimientos.

Esa alternancia previsible es prueba incontestable del –esperemos momentáneo- éxito político e ideológico del Régimen; resultado sólo aparentemente paradójico con su notorio fracaso económico y social, que queda oculto al no ser percibido claramente como tal. En estas circunstancias, ni volvemos ni podemos volver a 1977-1980, incluso después del estallido de la última pompa inmobiliaria que hace evidente que Andalucía sigue –aun con unos cuantos kilómetros más de autovía- en la misma situación de dependencia y fragilidad que entonces.

Verdad es que el PSOE es y ha sido desde la Transición uno de los pilares básicos para la estabilidad del Régimen y que por tanto su destrucción como referencia política y sus sustitución por una alternativa real es tarea básica e inexcusable para el acoso y superación del Régimen. Y también lo es que una hecatombe electoral del PSOE –con sus posibles consecuencias en cuanto a su solidez estatal- parece precondición necesaria para este objetivo. Ahora bien, igualmente parece evidente que instalarse en el quietismo es seguro de desastre. No sólo por lo extremadamente aventurado de apostar a que un porcentaje u otro de derrota del PSOE provoquen mecánica y fatalmente ese tan deseado como hipotético proceso acumulativo de desagregación. También –siguiendo en el terreno de la elucubración- porque, ya que la política no permite espacios vacíos, hay que tener presente que si -ante la ausencia de alternativas andaluzas- en el papel de presunto pilar izquierdo del Régimen, el PSOE hasta ahora conocido fuera sustituido en su caso por una combinación de PSOE disminuido o escindido, PCE-IU y UPyD (o incluso, en una versión extrema más improbable si cabe, por una triada de PCE-IU, UPyD y alguna extrema izquierda sudespañola) nada sustantivo ganaría Andalucía con ese cambio. El Régimen mutaría, pero no para desaparecer sino para persistir porque –recordémoslo- lo único que puede tumbarlo es una “Andalucía andaluza” expresada en forma de izquierda independentista.

Los otros…

Pruebas adicionales del éxito del Régimen es que, a estas alturas, tengamos que dedicar algún espacio a tratar sobre esas otras falsas alternativas que persisten ante la ausencia de alternativas reales.

El PCE-IU se relame hoy pensando en un anunciado modesto crecimiento derivado de los cientos de miles de parados existentes que le insufle aire a su viejo aparato, le permita recuperarse y aún plantarse como futuro socio del PSOE en el Gobierno andaluz tras las próximas elecciones nacionales si el crecimiento del PP no capea y resiste el shock de sus primeros meses de Gobierno español. Al mando de un manchego que hace alarde de español como Cayo Lara –y que otra cosa puede hacer, cabría preguntarse, viniendo de donde viene y siendo quien es- el PCE-IU se representa sin hacer ninguna mención especifica a Andalucía, ignorándola; manteniendo su culto a personajes históricos siniestros como los estalinistas José Díaz y Pasionaria; al abrigo simultaneo en sólo aparente contradicción de empecinadas y desconsoladas referencias al presunto incumplimiento de la Constitución monárquica española y de invocaciones mágicas a la III República española y con un recetario de medidas abstractas y genéricas que, por mezcla de cobardía y lealtad al Régimen, omiten precisamente aquellas que, como la denuncia del euro, pudieran afectar de verdad la dinámica de la Depresión y plantear vías políticas de enfrentamiento y salida.

Por su parte, la extrema izquierda sudespañola en sus diferentes encarnaciones, que podemos ejemplificar citando sea al PCPE –versión postestalinista- o a Anticapitalistas -versión post-trotskista- siguen negando a Andalucía; bien expresamente al omitirla y esconderla o bien subsumiéndola en salidas españolas, presuntamente generales. Incidiendo todos en esa otra nefasta forma de dependencia que es inocular subordinación haciendo depender la liberación y emancipación de los andaluces del mando, ritmos, preferencias o intereses de otros.

Su frivolidad e inconsistencia estratégicas aparecen en un caso –PCPE- enunciando, por ejemplo, la salida española de la UE sólo como mera consigna ritual, perdida en el habitual supermercado de demandas varias. O en el caso de Anticapitalistas, asumiendo propuestas peregrinas como la reconversión de la industria del automóvil -que previamente España se ha encargado de hacer casi exótica en Andalucía por la vía de eliminar de su suelo incluso sus restos en Linares- rematerializandola en productora de “tranvías, coches eléctricos al alquiler o nuevos vehículos no motorizados o parcialmente motorizados eléctricamente (bicicletas, patinetes)”. Ocurrencias que mezcla con una burda apología estratégica de la espera a que se produzcan procesos supranacionales para siquiera plantearse iniciar los propios; a la manera de alguna extrema izquierda francesa siempre atenta a confundir internacionalismo con cosmopolitismo formal.

Sea como fuere, renovemos el reconocimiento de que la mera conveniencia de citar a vuelapluma algunas de las inconsistencias inherentes a estas fuerzas manifiesta lo hondo de nuestra crisis. Treinta y cinco años después del inicio de la Transición debería bastar el enunciado de un principio básico: “Todo voto andaluz a formaciones españolas es un voto contra Andalucía”…

… y los de más allá.

No podemos dejar pasar la ocasión de hacer una referencia a lo que se conoce como 15-M.

En las circunstancias sociales actuales era evidente que el malestar social tenía que expresarse de alguna manera. Y lo hizo en forma de un movimiento de protesta en horas libres y fin de semana, que facilita expresar de forma genérica la indignación colectiva sin poner en peligro la continuidad individual en los puestos de trabajo en los casos de aquellos y aquellas que afortunadamente los mantienen. Lo confuso y abigarrado de sus demandas es causa de su fuerza –concitar diversos apoyos- y también de su debilidad: ser manifiestamente incapaz de concretar en proyectos políticos -que no son solo un catalogo de propuestas- sus demandas éticas o vivenciales.

Que su eclosión coincida con la gestación de una aplastante victoria del PP evidencia de forma inapelable cuales son algunos de sus más que evidentes límites. En Andalucía, la ausencia de símbolos y contenidos nacionales propios o la dinámica sucursalista o buenista que lo domina, abundan, aún más si cabe, en esas carencias.

No obstante, ser cauce de encuentro de insatisfacciones lo convierte en un excelente caladero en donde encontrar personas predispuestas a incorporarse a proyectos realmente emancipadores y escenario en donde presentar, difundir y pelear alternativas andaluzas a los problemas de los andaluces. Estas son sus principales aportaciones al futuro de Andalucía. Nada más ni nada menos.

Y los andalucistas…

El Partido Andalucista, por su parte, aún en un contexto de ausencia de candidaturas andaluzas, consigue con su practica y sus propuestas vacunar contra cualquier inclinación de ceder ante la tentación de un voto táctico identitario, aun en su versión regionalista más ambigua y primitiva. En justicia, no pueden siquiera reclamar ampararse bajo otro principio básico: “Mejor el peor de los andaluces que el mejor de los españoles”. Porque ejercen de españoles.

En su práctica. Cuando el ultraespañolismo del PP (o del PSOE) no tiene problema alguno cada vez que las cuentas lo justifican en llamarles a compartir gobiernos municipales ni ellos en aceptar compartir con ellos poltronas y beneficios, vendiendo día a día Andalucía por un plato de lentejas (o una cuenta de gastos).

Y en sus propuestas. Cuando tienen la desfachatez (o la estulticia) de proclamarse “andalucistas pero también europeístas y defensores de una España federal” y no sólo incluir en su programa una defensa fanática del mismo euro que –junto a España- domina y aplasta Andalucía sino incluso ir más allá reclamando una UE y una Eurolandia con renovados y aún más reforzados poderes, mientras ni siquiera se les ocurre demandar tácticamente una relación económico-fiscal bilateral con el Estado español que plantee claramente en términos políticos nuestro conflicto con España.

Usar mañana, tarde y noche la palabra “Andalucía” y la bandera andaluza para hundir aún más a Andalucía en el lodo y la miseria no los hace merecedores más que, como mínimo, del mismo desprecio que cualesquiera otros españoles.

Finalmente: ¿Votar o No votar?

¿Votar o No votar? Si en vez de andaluces, fuéramos vascos o catalanes o incluso gallegos, no tendríamos que plantearnos esta pregunta. Estaría claro que siendo patriotas o gentes de izquierda tendríamos el 20N una papeleta (o aún varias) con la que expresar en las urnas cabal o parcialmente nuestra identidad, nuestras demandas y aspiraciones; con la que llamar a otros a expresar su rebeldía y con la que contarnos. Si fuéramos hoy de alguna de estas naciones nadie tendría que esforzarse en buscarle apellidos a la ausencia para evitar diluirse entre la pasividad, la ignorancia, el absentismo o incluso cualquier variante paleolibertaria.

Seguro que –por ejemplo- muy pocos de esas decenas de miles de buenos vascos de izquierdas que mañana van a votar Amaiur piensan que la independencia de Euskadi será consecuencia de un mero amontonamiento de votos y diputados ante los que España vaya a inclinarse por la simple fuerza de los argumentos democráticos. No son tan ingenuos. Pero saben tambien que acercarse a ese objetivo y generar la situación que lo haga planteable no sólo como principio sino también como tarea política requiere dar la batalla y ganar también en este terreno de juego. Y lo saben –entre otras razones- por el esfuerzo que ha dedicado España a quitarles de en medio del escenario electoral.

Sin asomo de desanimo la verdad es que hoy no hay candidatura de izquierda independentista andaluza porque somos débiles.

Aún así, como recordatorio de la tarea pendiente y como expresión de futuro no eludimos el viaje a las urnas con un mensaje de esperanza: una papeleta que aunque hoy formalmente cuente como nula, sirva para afirmar nuestro objetivo común y recordarnos nuestras tareas pendientes, también en día de elecciones: la INDEPENDENCIA DE ANDALUCÍA.

Y que más pronto que tarde, el día después de las elecciones tambien deje de ser tiempo de lágrimas para hacerse tiempo de esperanzas.
http://www.andalucialibre.tk/

Por una Andalucía libre, elige soberanía y socialismo. El 20-N elige abstención activa

Llamamos ese día a la abstención, pero con ello no lo hacemos a quedarnos en casa, sino a salir a la calle a reivindicar y luchar por nuestros derechos nacionales y sociales.

MAIS

Declaración política de la Mesa Andaluza de la Izquierda Soberanista (MAIS)

El próximo 20 de noviembre habrá elecciones generales en el Estado Español. El imperialismo capitalista se renueva cada cuatro años en este Estado. Frente a los últimos cuatro años de recortes sociales, nos esperan, con seguridad, cuatro años más de nuevos “ajustes”. Nada importará si el partido mayoritario es el PSOE o el PP, siendo ambos fieles servidores de quienes verdaderamente mandan, que son los mercados, las distintas oligarquías capitalistas. Nada importaría tampoco si fuesen el PA o IU, pues ambos llevan décadas acatando y colaborando con éste régimen que administra la opresión nacional y la explotación social que dichas oligarquías ejercen sobre nuestro pueblo. En estas elecciones sólo se elegirá a los encargados de mantener dicho régimen.

Habrá quien diga que existen los matices, que unas opciones son mejores o peores que otras, pero frente a los prejuicios pequeño-burgueses y visiones reformistas, planteamos la irrefutable prueba de la realidad. La experiencia de lo que pasa y ha pasado, que debe prevenirnos ante lo que nos espera. En Andalucía, tras más de treinta años de supuesta democracia, el grado de dependencia política, de alienación social, de falta de trabajo y desarrollo económico no sólo se mantiene sino que, en algunos aspectos, ha aumentado. El porvenir nos lo muestra la experiencia griega de estos últimos días, donde con un descaro tremendo se ha visto cómo los mercados internacionales, y cómo los gobiernos imperialistas de la UE y EE.UU., han presionado al Estado Griego para que no haga un referéndum sobre el futuro económico de su país, y obligado a que hagan un gobierno de coalición a los dos grandes partidos del capitalismo griego. Ese ataque a la soberanía nacional griega ni viene por sorpresa ni es aislada: el imperialismo capitalista está constantemente violando la soberanía de los países oprimidos. Naciones formalmente independientes pero sometidas a la coacción de burguesías propias y foráneas. En este contexto, las luchas soberanistas de los pueblos por ser dueños de sí, su tierra, su trabajo y sus riquezas, son la primera trinchera de resistencia antiimperialista y anticapitalista.

Mientras que el Pueblo Trabajador Andaluz no detente su soberanía, será el capitalismo internacional, el imperialismo, a través del Estado Español, los Estados Unidos y la Unión Europea, quien decida las políticas fundamentales en Andalucía, para que el poder siga estando en manos de unos pocos y que no haya una mínima posibilidad de que la mayoría social, las clases populares, puedan decidir su futuro sin injerencias extranjeras. Frente a este oscuro panorama, tenemos que reconocer que en Andalucía la izquierda soberanista no hemos sido capaces aún de construir la cada vez más necesaria alternativa popular que pueda combatir con éxito los ataques del imperialismo español, europeo y estadounidense. Sin embargo, la Mesa Andaluza de la Izquierda Soberanista pretende avanzar por este camino. Estamos trabajando para crear un bloque popular nacional andaluz que apueste por la ruptura con éste régimen continuista, posibilitando un nuevo escenario político realmente democrático, que partiendo del reconocimiento de nuestra nación, la recuperación de nuestra soberanía y la constitución de la República Andaluza de Trabajadores/as, nos proporcione las herramientas para plantarle cara al imperialismo capitalista: una Andalucía libre y una democracia popular para avanzar hacia el socialismo, porque no hay socialismo sin soberanía, ni soberanía sin socialismo.

Esto sólo se conseguirá con el protagonismo y el esfuerzo de las clases oprimidas del pueblo andaluz, con un trabajo tanto de concienciación como de creación y potenciación de poder popular. Somos conscientes de que unas elecciones españolas no van a salvar al pueblo andaluz, sólo el Pueblo Trabajador Andaluz se puede salvar a sí mismo. Nada esperamos y nada queremos de un Estado y unas instituciones ajenas e impuestas, que mantienen secuestrados nuestros derechos. Somos conscientes de que la lucha está en la calle y en el día a día, pero aún así no desechamos utilizar cualquier tipología de acción política que pueda servir para acercarnos a nuestros objetivos, tampoco las elecciones, pero concebidas como modo de lucha contra el Sistema no como medio de participación institucionalista. Lo contrario, hacerle creer al pueblo que puede transformar su realidad o alcanzar cambios sustanciales dentro del propio Sistema es ignorancia o traición. Las candidaturas no son el principio sino la consecuencia del trabajo, y los resultados son sus frutos. Ahora es el momento de sembrar. De crear una base suficiente de conciencia identitaria y anticapitalista en el seno de nuestro pueblo. En un futuro, una vez logrado, serán muchas y diversas las cosechas que recojamos, regadas con el sudor de su sector más consciente y combativo, la clase obrera andaluza. Tampoco consideramos que haya alguna candidatura que nos represente y que represente las necesidades específicas del Pueblo Trabajador Andaluz, ya que ninguna defiende estos planteamientos y metas.

Por estas razones, las organizaciones que conformamos la MAIS hacemos una llamada a la abstención activa en estas elecciones. El 20 de noviembre los fascistas tendrán dos cosas que conmemorar: la muerte del dictador y la victoria en unas elecciones que, bien sea para unos u otros, las ganarán la oligarquía españolista, la misma que ya controlaba entonces, quedando así patente que el régimen franquista sigue vivo. Llamamos ese día a la abstención, pero con ello no lo hacemos a quedarnos en casa, sino a salir a la calle a reivindicar y luchar por nuestros derechos nacionales y sociales, como andaluces y trabajadores. A denunciar la falsa democrática y seguir construyendo Pueblo Trabajador Andaluz consciente y combativo. Pero este día más aún, pues tendremos en frente la provocación fascista. Ese día, como cada 20-N, los y las antifascistas debemos repudiar los actos de quienes quieren revivir aquella época de terror y muerte en Andalucía.

¡Contra la falsa electoral, abstención activa popular!

¡Por la República Andaluza de Trabajadores/as!

¡Por Andalucía libre y socialista!

Mesa Andaluza de la Izquierda Soberanista (MAIS)
Andalucía Comunista (And.Com.), Jaleo!!! (Juventud independentista andaluza), Juventud Independentista Revolucionaria Andaluza (J.I.R.A.), Nación Andaluza (N.A.)

13/9/11

Andaluces de la Sierra Sur

Andaluces de la Sierra Sur es una red autónoma, que agrupa a l@s andaluces y andaluzas/ revolucionari@s que en la sierra sur de Sevilla están luchando por la plena Liberación Nacional y Social de Andalucía. Por una Andalucía de nuevo Libre, en manos de las explotadas y oprimidas clases populares andaluzas, del pueblo trabajador andaluz. Por una República Andaluza de Trabajadores/as.

Andaluces de la Sierra Sur nace para crear conciencia, agitación y activismo político, social, cultural, musical, asi como para coordinar los distintos trabajos que se hacen en una misma zona geográfica con jóvenes trabajando por los mismos postulados.

Pretendemos aportar nuestro granito de arena para la transformación de Andalucía en una sociedad distinta a la capitalista.

Es muy importante diferenciar entre los distintos conceptos de nacionalismo que propugnan Hitler, Franco o Aznar, el de Pujol y Arzalluz o el de Blas Infante, Fidel Castro, Subcomandante Marcos, etc.

Para la derecha, el españolismo, el imperialismo o el fascismo, con sus coincidencias y divergencias, el nacionalismo es un criterio que permite delimitar cual es el trozo de pastel que le corresponde al vampiro de turno. Es el espacio alambrado en el que los capitalistas e imperialistas pueden expoliar pueblos, vidas y naturaleza sin limitaciones.

Para l@s independentistas andaluces, para l@s revolucionari@s andaluces/zas, Andalucía es nuestro espacio natural de lucha por mejorar lo que nos rodea; espacio para crear, construir y dignificar. Un jardín botánico en el que tengan cabida todo tipo de plantas. Por supuesto que, al ser y sentirnos internacionalistas, tenemos mucho en común con la clase obrera de Finlandia o Singapur, pero las coincidencias históricas, lingüísticas, culturales, medioambientales, emocionales, sociales, económicas, geográficas, políticas y filosóficas con un albañil de Huelva o una aceitunera de Jaén son tan vitales y evidentes, que nos fuerzan a encarar y cuestionar esta esperpéntica situación de sumisión y dependencia a la que nos ha sometido el asfixiante estado español durante siglos (con su rancio concepto de España).

No existe la “nación española”. Eso solo fue un artificio para justificar la existencia de un Estado, el español, como resultado de la superestructura imperial y de conquista ejercida por Castilla y otros reinos contra Andalucía. Sólo hay pueblos oprimidos bajo ese Estado heredero del Imperio. La historia y composición de España se sustenta en la "soldadura" violenta de los pueblos que conformaban la península Ibérica, por lo que no es difícil preveer el inevitable desenlace de este modelo de Estado cuyo principal argumento para garantiza la "unidad" de España es el de las armas (léase en la Constitución la función más importante del Ejército). Cualquier opción de corte español, ya sea burguesa, fascista o pro-capitalista o bien se intente camuflar con mensajes “obreros” y “revolucionarios”, solo alimenta el concepto imperialista, racista y agresor del españolismo, alimentando esa identidad artificial, de la que solo se puede participar aceptando su marco estatal opresivo, oprimiendo la organización natural de los pueblos sometidos al estado español por ellos mismos.

Desde Andaluces de la Sierra Sur le proponemos a tod@s l@s andaluzas/ces de nuestra comarca que aborden sin prejuicios el debate del Derecho constante a la Autodeterminación de los Pueblos, derecho reconocido y auspiciado por la Comunidad Internacional y que permite a cualquier pueblo del planeta decidir y construir libremente su futuro de forma pacífica y no traumática.

Andaluces de la Sierra Sur no somos un colectivo sectario, jerarquizado, rígido o adoctrinante, cualquier tipo de colaboración, por mínima que te parezca, tiene un gran valor para este proyecto, pues su principal característica consiste en facilitar la confluencia de los pequeñios gestos de much@s andaluces/zas comprometidos con Andalucía. Porque en estos momentos tan duros y graves de opresión nacional y social, sólo la lucha del pueblo trabajador andaluz nos puede llevar a un futuro libre, en paz y dignidad para tod@s.

VIVA ANDALUCÍA INDEPENDIENTE Y REVOLUCIONARIA
VIVA LA REPÚBLICA ANDALUZA DE TRABAJADORES
VIVA LA REVOLUCIÓN